La combinación de IA y tecnología cuántica ya da señales claras de utilidad, aunque al mismo tiempo, también existen riesgos, que son gestionables si se prevén con tiempo.

“Aunque estas tecnologías todavía no están en el mercado y la IA está en su cúspide, podemos hacer el ejercicio de imaginar qué pasará cuando ambas se combinen”, explica Josep Curto, profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y experto en inteligencia de negocios y macrodatos. «La fusión de la computación cuántica con la IA podría ofrecer una ventaja fundamental: la capacidad de resolver problemas de optimización y simulación con una complejidad inabordable para las computadoras clásicas”, agrega.