La adopción de la inteligencia artificial está chocando contra un muro financiero. Reconocidas figuras del sector, como Sam Altman, ya advierten que los presupuestos destinados a IA suponen un «enorme problema», mientras que gigantes tecnológicos se plantean cancelar licencias de modelos de terceros al no poder afrontar su coste, y empresas de movilidad están agotando su presupuesto anual de IA en pocos meses.

Para entender este escenario y lograr que los proyectos tengan un retorno de inversión (ROI) positivo, David Villalón, cofundador y CEO de la tecnológica Maisa, disecciona las causas de esta crisis y plantea algunas soluciones estructurales.