
La Comisión Europea ha publicado una serie de recomendaciones para ayudar a los proveedores de modelos de inteligencia artificial (IA) a cumplir con las obligaciones de transparencia que les exige la normativa comunitaria a partir del próximo 2 de agosto.
La ley de IA de la Unión Europea obliga a diseñar los sistemas de tal manera que se pueda informar a los usuarios de que están interactuando con una máquina, a no ser que la naturaleza artificial de la conversación sea obvia.
Bruselas aclaró que la exigencia va dirigida a los proveedores de asistentes de voz o de chats que se utilicen en determinados contextos, como los servicios públicos, los de atención al cliente o, por ejemplo, los destinados a gestionar denuncias de fraude.
La norma también obliga a incorporar una marca de agua a los textos, fotos, videos y audios que se hayan generado con inteligencia artificial para que los ciudadanos puedan identificar con facilidad que los ha creado una máquina.
EuroEFE