
El descubrimiento del fuego es considerado por muchos paleontólogos como el punto de inflexión de la humanidad. El calor y la cocción de alimentos permitieron mejorar la salud y reducir las enfermedades; su uso como herramienta de vigilancia alejó a los depredadores y mejoró las técnicas de caza y recolección; la creación de comunidades en torno a hogueras propulsó desde los lazos sociales hasta la creatividad de los relatos orales. Desde entonces, la historia ha estado marcada por revoluciones tecnológicas, científicas y sociales.
El primer cuarto de este siglo ha estado marcado por la digitalización de la economía en consonancia a la expansión de la informática, con la inteligencia artificial asomando como la próxima revolución industrial y del mercado de trabajo. Dos de los principales impulsores de esta nueva tecnología son Microsoft y LinkedIn, por sus implicaciones en el entorno corporativo y laboral.
El Economista