Google ya no es la única puerta de entrada a internet. Cada vez más usuarios realizan sus consultas directamente en herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, Gemini o Perplexity, donde no hay listas de enlaces, sino respuestas directas. En España, el uso de estas herramientas de inteligencia artificial ya refleja este cambio: uno de cada tres usuarios de internet utiliza herramientas de IA en su día a día, con ChatGPT como herramienta dominante (30,6%), según datos de la CNMC. Este crecimiento —que se ha disparado en el último año— evidencia una migración progresiva hacia motores de respuesta impulsados por IA frente a la navegación tradicional entre múltiples páginas.

Este cambio no solo afecta al entorno digital, sino también a la manera en que las empresas se relacionan con sus clientes y gestionan su presencia online. En lugar de competir únicamente por aparecer en buscadores, las organizaciones deben adaptarse a un contexto en el que los sistemas de inteligencia artificial actúan como intermediarios en el acceso a la información, seleccionando y priorizando las fuentes que consideran más relevantes.